
Nos lanzamos una mirada cómplice. Antes de llegar al hall para anunciar nuestra llegada vemos dos parejas de jubilados que abandonan el salón y nos duplican en edad. "¿A dónde vinimos?" Las horas posteriores de esa tórrida siesta confirman nuestro pronóstico: somos, por lejos, los más pendejos de la posada que encontramos/elegimos para pasar unos días de vacaciones. Estamos a 77 kilómetros del asfalto calcinante de Córdoba y nos alegramos de ello. La tranquilidad de la hostería hace juego con nuestros planes. Hace años que no llevamos ni siquiera música en nuestro equipaje y nos arreglamos con bastante poco. Un bolso compartido a medias, mate y termo, crucigramas y libros para el ocio, ganas de desvincularnos de los horarios y las rutinas.
Los días subsiguientes nos encontrarán varias ocasiones en el patio de la posada. Saludamos a otros turistas que llegan o se van de la residencia y hacemos planes mínimos para lo que resta de la jornada. Cuando acordamos la reserva de la habitación, el dueño nos advirtió con brutal sinceridad: "miren que acá a la noche no hay actividad". Algo similar opinó mi vieja (que también me duplica en edad pero que al lado de esas parejas del inicio del relato se asemeja a un himno a la vitalidad joven). Aunque contar con un auto nos hubiera brindado mayores posibilidades de disfrute, nuestra estadía en Valle Hermoso estuvo signada por una sensación de agrado permanente.
Menos de 72 horas antes, la noche del domingo me encuentra a 333 kilómetros de la ciudad de Córdoba. En la plaza de Alejo Ledesma, un pueblo ubicado cerca de la Ruta 8 que crece al ritmo de la soja, un grupo de estudiantes de música ameniza la velada al aire libre. "Ahora vamos a hacer una de Attaque", anuncia el cantante. Suenan los primeros acordes y lo corrijo mentalmente: la canción no pertenece a los doble siete sino al brasilero Roberto Carlos. Enseguida me doy cuenta que el pibe es bastante chico y seguramente ni imagina que aquella composición tiene una versión previa mucho más popular.
La misma mujer que me acompañó a las sierras cordobesas ya festejó su cumpleaños y sonríe a mi lado. Estamos sentados en sillas blancas plásticas de jardín. Cuando llegamos a la plaza tuvimos una pequeña indecisión sobre el lugar donde ubicarnos. En un primer momento propuse sentarnos en el suelo pero no obtuve mayor éxito. Mientras nos acomodamos, charlo con mi cuñado sobre la decisión de usar sillas. "¿Es como recibirnos de viejos, no?", le pregunto y él se ríe con ganas mientras me da la razón. Un rato más tarde llega la hermana menor. Por supuesto que no se priva de hacer algún comentario referente a edades avanzadas como razón determinante para no estar tirados en el pasto. Es una constante de la mocosa: cada vez que puede nos incluye en la categoría de veteranos.Joven o viejo, grande o chico, disfruté de unas vacaciones que se me hicieron cortas. Quizás demasiado breves.
El imprescindible Santiago Palazzo, uno de los mayores difusores del reggae en la Argentina, fue entrevistado por el suplemento rock del diario Crónica. Allí, el conductor de La de Dios desliza sus opiniones sobre el reggae local, marca las bisagras del género en cuanto a convocatoria, se explaya sobre el dancehall, cuenta anécdotas y secretos de los sonidos jamaiquinos. Recomendable lectura.
Me resistí con hidalguía bastante tiempo. No estaba entre mis planes próximos. Pero, a veces, las cosas suceden sin mi consentimiento. Cuando un hermano se va a vivir a Dubai y te arma una cuenta en Facebook la terminás aceptando aunque no tengas ganas. Por ahora no sé que haré con ella, salvo ver las fotos que el creador de mi cuenta viene publicando allí. Me di por vencido y tiré la toalla.
"El problema de la centralización de la Capital es bravo en todo sentido porque de alguna manera les impone un respeto excesivo a las bandas que vienen del interior, que no es justo porque no es que en Buenos Aires pase algo que no puede pasar en otro lado, y las bandas terminan no animándose a llevar la propuesta porque no saben cómo las van a recibir". La cita corresponde a una declaración del periodista César Fuentes Rodriguez (actual director de Requiem y ex director de la legendaria Madhouse) referida al metal made in Argentina. Su apreciación bien puede aplicarse a casi todo el espectro musical del país. Del heavy, de las dificultades para montar una revista en la era del reinado digital y de otras cuestiones habla en la entrevista que publicó el portal Rock.com.ar.


Habitualmente el primer mes del año es el más pobre del mercado editorial. Los grandes caballitos de batalla se presentan hasta el mes de diciembre con la expectativa de explotar durante las compras navideñas. En ese contexto desértico, vale la pena detenerse en una revista literaria que va a contramano de cualquier tendencia editorial: Orsai.
Para contar este caso absolutamente atípico es necesario hacer algo de historia. Hernan Casciari es un escritor argentino que reside desde hace más de una década en España. Adquirió cierto renombre con el famoso blog de Una mujer gorda (luego transformado en libro y próximamentente adaptado al cine) y fue uno de los primeros blogueros en saltar el cerco digital hacia otros formatos con bastante éxito. Luego publicó España decí alpiste, en la que recogía algunas de sus experiencias como argentino viviendo en la península ibérica. Posteriormente, Gasalla decidió interpretar una obra basada en aquel libro y en los últimos años se convirtió en referencia obligada para hablar de la influencia de los blogs, la creación de literatura en la web y demás tópicos recurrentes.En el segundo semestre del año pasado, el tipo volvió a ser noticia. Renunció a sus dos columnas (en La Nacion de Argentina y en El País de España), cansado de la reducción de sus columnas y de la constante necesidad de maquillar sus textos. Ese hastío lo decidió a embarcarse en una aventura que patea el tablero. Junto a uno de sus amigos de toda la vida armaron una revista literaria sin publicidad ni limitaciones en los textos. En el link de más arriba Casciari anuncia que la idea se basa en "ganas enormes de volver a leer largo y tendido" y postula que "cada colaborador escriba hasta que se le antoje".
Una primera lectura ubica el emprendimiento en la categoría de utopía. ¿Una revista literaria de papel en tiempos de internet? ¿Sin publicidad ni límites de extensión para quienes allí colaboren? Eso no puede funcionar es la respuesta que escuché y de la que me hice eco al enterarme de la "epopeya", como la definió el propio autor.
Allí no acaban las novedades del asunto. Porque además, Orsai pretendía llegar con precio diferenciado a todos los países de habla hispana. "Queremos que la revista llegue a cada sitio donde haya alguien que quiera leer con serenidad, y que tenga un precio razonable para ese sitio. No importa si ese sitio se llama Madrid o se llama Cochabamba. Tiene que costar, en cada región, lo que cuesta un libro de tapa blanda. O es así, o no es".Con esas premisas, el escritor promovió una campaña para que sus lectores convencieran a los libreros de cada ciudad para apostar en este producto. Los resultados fueron dispares (donde trabajo observé en vivo una de esas iniciativas de lectores con libros de Casciari en mano y una solicitud firmada con nombres y apellidos) pero el quijotesco proyecto siguió en marcha aún sin contar con el aval de aquellos. ¿Cómo solucionar ese eslabón faltante? Con los mismos lectores. Muchos de ellos se transformaron en distribuidores, compraron packs de 10 ejemplares por anticipado (sin siquiera saber los contenidos que tendría) y aguardaron la llegada de otros interesados para vender los restantes a un precio sugerido por la misma revista.La enorme repercusión que obtuvo la aspiración inicial de Casciari y su coequiper Chiri Basilis generó un efecto bola de nieve que sorprendió incluso a sus propios impulsores: los 3000 ejemplares pensados terminaron siendo algo más de 10000. Basta googlear Orsai para darse una leve idea del revuelo que causó una publicación literaria antes de tener un número editado en las calles por su inédito sistema de distribución y su propuesta que elimina intermediarios y sponsors indeseados.Sin detenerme en la cantidad de opiniones, análisis y comentarios que se expanden por la web, pedí una revista por internet y me pusieron en contacto con un lector-distribuidor que me vendió su ejemplar al precio anunciado: $52 a pocas cuadras de mi departamento. Sobre el tema se escribió y se va a seguir escribiendo en los próximos meses. Dentengo la historia más reciente para centrarme exclusivamente en los contenidos de este primer número y proponerlo como la única gran apuesta del mes de enero de este humilde espacio.Las plumas que conforman el debut de Orsai son tan tentadoras como las ganas de apoyar una movida de estas inusuales y revolucionarias características: el mexicano Juan Villoro, Pedro Mairal, Hernán Iglesias Illa, Alejandro Seselovsky (se hizo deportar en Barajas para contarlo especialmente aquí), Carolina Aguirre, Sergio Olguín y hasta el magnífico Nick Hornby, entre muchos otros que todavía no tengo el gusto de conocer.Por si todavía no alcanzara con todo lo escrito anteriormente, las 205 páginas están impresas en papel de calidad, cuentan con un sinnúmero de ilustraciones y cada artículo está presentado como un plato principal con su respectiva entrada previa y una sobremesa posterior. Habrá que estirarla hasta el mes de abril cuando el segundo número salga de imprenta.Más info (mucha más): www.orsai.es
Frente a una crónica existen dos factores de peso que suelo evaluar a la hora de leerla: la temática elegida y el modo de abordarla. Sonia Budassi es un nombre que mi memoria retenía desde cierto tiempo atrás. A la librería en la que trabajo había llegado Mujeres de Dios, un acercamiento al modo de vida de las monjas argentinas. Aunque no me interesa ese mundo agendé a su autora porque percibía cierta originalidad en el tópico encarado.En el caso de Apache. En busca de Carlos Tévez, editado por Tamarisco, lo mejor viene por el otro costado. El acercamiento a personajes famosos dista de ser nuevo. Por ello, se necesita un elemento extra que resulte atractivo, una mirada que se destinga de las muchas ya existentes. Incluso el relato de fracasos para acceder a los personajes ya tiene numerosos buenos ejemplos (recuerdo uno, por ejemplo, de Juan Pablo Meneses y su infructuosos intentos con Manu Chao en la revista Etiqueta Negra).¿Cuánto se ha dicho y escrito sobre Carlos Tevez? Muchísimo. ¿Qué aporta el libro de Budassi? Un punto de vista todavía no explorado en relación al jugador de fútbol. Desde la página introductoria la autora se presenta "una verdadera ignorante del planeta fútbol" que desconoce sus códigos internos, sus reglas de funcionamiento. Ese rol de outsider, acertadamente explotado en el libro, le permite a la escritora un encuadre original de su relato que oscila entre la crudeza y cierto aire de ingenuidad.
Las 70 páginas de Apache entrelazan distintas miradas sobre el jugador del pueblo y su entorno pero no se detienen únicamente allí. Por el contrario, el acercamiento a ese player que todos quieren para su equipo (de allí deviene gran parte del fervor popular que suscita) tiene como telón de fondo el gran circo mediático que trae aparejado el fútbol como negocio. En ese ámbito plagado de secretos en voz baja, amiguismos y de largas esperas para conseguir las palabras de los futbolistas, emerge la voz de la autora para narrar las peripecias que vive en su afán de entrevistar al ídolo.Justamente su condición de outsider posibilita que las descripciones ofrecidas se alejen de aquellas que los futboleros solemos leer sobre el entorno. Porque casi no hay pasajes dedicados a partidos en sí mismos. Las pocas referencias a competencias oficiales tienen como objetivo explicar éstados de ánimo y obstáculos que derivan del resultado en la cancha e impiden la concreción del objetivo.
Budassi se vale de paralelismos con playmóviles y muñecos para graficar los actos de jugadores, allegados, managers, periodistas, agentes de prensa y fanáticos. La comparación es certera: cada cual atiende su propio juego pero ninguno puede despegarse del todo de esos códigos y reglas internas que, a veces, los transforman en simples marionetas. Aunque tengan millones acumulados.
Quien aquí escribe desconoce las internas (que seguramente existen) dentro de Karamelo Santo. Quien aquí escribe no se sorprendió tanto cuando Goy Ogalde anunció vía Facebook su salida del grupo que fundó 20 años atrás: los rumores sobre su cansancio ya eran moneda corriente. Quien escribe cree que esa partida se va a sentir pero confía en las posibilidades del resto de los integrantes que permanecen en la banda y apuesta con fe ciega en cualquier proyecto que involucra al mencionado Goy.
Quien escribe, aún a pesar de todo lo anterior, disfruta en calidad de fan El baile oficial en formato dvd: emotivo, energético, arrebatado, encantador. El show en sí mismo y la historia del grupo (repasada por su ahora ex líder) me recuerdan que llevo más de una década detrás de su obra. Forman parte de la banda sónora de mi juventud. En ese marco, el último material en conjunto (hasta ahora), levanta mi alma.
Se acabó por fin el año escolar que tantas satisfacciones y preocupaciones me trajo. Me quedan deudas pendientes pero también creo haber desarrollado un papel relativamente digno. En algún momento del verano, con algo de tranquilidad sobre mis espaldas, saldrá un post con algunas reflexiones y anécdotas. Por ahora, sólo puedo celebrar haber llegado a esta fecha sin perecer en el camino ni dejar otras obligaciones de lado.

Levantamos apenas la puntería en este último mes del año para concentrarnos en dos ediciones.
1) Biafra for President
El ex líder de los Dead Kennedys es un activista que no comulga con el pensamiento dominante en territorio norteamericano. Siempre a la izquierda de los gobiernos de turno, decidió escribir una carta abierta a Barack Obama (de allí el ingenioso título que incluye juego de palabras como si el autor fuera candidato a presidente) en la que realiza una serie de planteos políticos que sugieren y exigen posicionamientos del líder demócrata a raíz de la expectativa que despertó su elección en tierras yanquis.
Además de detalles y aspectos poco conocidos del funcionamiento político en Estados Unidos (muchas leyes polémicas, unos cuantos puntos oscuros de su sistema democrático), Biafra for president incluye una presentación de Alfredo Rosso y una entrevista al músico realizada por un tal Isidro López.
El librito cuesta $20 y es un auténtico regalo. De todos modos, Madreselva es una editorial muy pequeña y sus títulos no son fáciles de rastrear. De hecho, a la librería en la que trabajo llegó por error y me quedé con un ejemplar. La edición está realizada bajo licencia Creative Commons y el texto puede descargarse desde la misma web de la editorial.
2) Martín Ciccioli-Rockeado
El tipo es bastante bocón. De esos que hablan mucho, por momentos demasiado. Pero a quien escribe le cae simpático, desde sus tiempos en el equipo de La pelota no dobla (uno de los mejores programas deportivos que salía al aire por la Rock & Pop). Rockeado es "el estado de la mente después de escuchar 6.000.000 de veces las mismas 30 canciones". Estamos frente a un obsesivo que afirma tener una colección de 6000 discos y no tiene tiempo suficiente para escuchar todo lo que tiene. Coleccionista empedernido, fanático del rock argentino que entrevista a los autores de sus temas predilectos con breves introducciones de carácter netamente autoreferencial.
"Este libro es un viaje al corazón de las canciones que acompañaron a Martín Ciccioli desde la adolescencia hasta hoy. Una mezcla personal de recuerdos con reportajes a los creadores de grandes temas del rock y el pop argentino de las últimas décadas", dice la contratapa. Las entrevistas incluyen los indispensables Charly García, David Lebón, Lito Nebbia y Javier Martinez; los previsibles de la década del ochenta (Virus, Pericos, Cadillacs, Soda Stereo, Ratones Paranoicos, Don Cornelio, Violadores) y muy pocas referencias de lo posterior (Babasónicos, Los Brujos, Illya Kuryaki, Catupecu Machu y Las Pelotas).
En cierta medida parece tener puntos de contacto con el libro de Maitena Aboitiz porque además de algún que otro dato histórico, las preguntas de Ciccioli apuntan a los modos de componer esas canciones que tanto lo desvelan. Salió por Emecé y cuesta $79. Lo esperaré hasta que llegue a saldos.
En el portal Recis se publicó la entrevista que realicé a integrantes de La Zurda antes de aquel show en Casa Babylon. Algunos fragmentos de sus declaraciones fueron incluidos en el informe mestizo que apareció en El Vernáculo. Ahora, todas sus respuestas disponibles en este link.

(Fotografías: Nicolás Escudero)
En la que probablemente haya sido mi última cobertura del año, estuve viendo a Nonpalidece y Kameleba en Captain Blue XL. Dos pesos pesados con sorpresas, novedades y buenas performances en cada uno de sus shows. Los detalles pueden leerse en El Vernáculo dentro de la sección Lo que pasó.
En las últimas semanas mi winamp oscila entre varios discos. Todos ellos son candidatos a reseña cuando el tiempo me lo permita.
NTVG-Por lo menos hoy
El adiós ¿definitivo? a los colores latinos con vientos en segundo plano y sonido rocker-fogón pero con pianitos. Clima bajón. Brancciari vuelve a tirar unas cuantas frases memorables.
Abuela Coca-VosMás de lo mismo y cómo me gusta. Guitarras afiladas, ritmos mestizos, letras ingeniosas y toda la actitud y la onda necesarias para que nadie quede disconforme.Andando Descalzo-La quinta armonía
La era de la madurez llegó a la banda de Mataderos. Gran disco: invitados, arreglos, coqueteos con máquinas y buenas canciones.
Encías Sangrantes-Vehemencia
Atorrantes y mal hablados pero con actitud. Desenfado y frescura.
Los Umbanda-Latintropiks
A El Chavez le surgió un competidor serio para el mejor disco del año. Power latino, climas envolventes y arengas por doquier. Imprescindible.
La Zurda- Acá y ahora
Más potentes que de costumbre. Más directos que de costumbre. Siempre recomendables.
Chau Pekin-Las horas no pasan lentasEscucharon mucho a La Vela Puerca y a Once Tiros pero le ponen su onda y prometen. Pienso seguirles los pasos.
1)Prometedora realidad
"Sos promesa hasta que superás los 5 discos. El tiempo te da lo que corresponde". La frase de Darío Alturria corresponde a una pequeña entrevista que publicó el Suplemento Sí y ayuda un poco a entender el copete que encabeza la nota: allí, sin mayores explicaciones ni contradicciones aparentes, se alude a Kameleba como la joven promesa del reggae con diez años en la ruta.
2) Coincidencia a medias
"Hay riesgos en las versiones, porque no se trataba solamente de cantar las canciones sino de revisitarlas potenciando lo reggae de cada una. A nuestro modo, que no es ni roots, ni lovers: es Perico. Por donde lo mires es un disco cargado emotivamente". La cita corresponde a declaraciones de Juanchi Baleirón al diario La Voz del Interior. Coincido en parte con lo que dice respecto de potenciar el reggae de cada versión aunque no creo que suene necesariamente perico.3) El primer paso
El jueves próximo se realiza la primera Fiesta Reggae Contest Latino. Con participación activa de Santiago Palazzo (¿todavía hace falta aclarar que es el conductor del programa La De Dios?) y el patrocinio de Rototom, se trata de la primera acción tendiente a unir la escena de ritmos jamaiquinos a nivel subcontinental.
Más info: www.reggaecontestlatino.com
Algunos meses atrás inicié una pseudo-investigación para escribir sobre las posibilidades de escuchar reggae por internet. La variedad de propuestas disponibles abortó ese proyecto: son tantas, tan diferentes entre sí, tan interesantes que, por el momento, no puedo tener una visión más o menos global.
De todos modos, algo puede comenzar a adelantarse. En este posteo quisiera detenerme en Radio Atómika y Riddim. El cantante de esta banda, conocido popularmente, como Pety viene desarrollando desde hace algunos meses Pety al Control, presentado como un homenaje a Mikey Dread. En este blog más de una vez se ha destacado su perfil ortodoxo y se ha expresado la discrepancia que tengo con esas apreciaciones. No obstante, el hecho de no compartir opiniones no impide escucharlo. De hecho, me he vuelto un seguidor del programa semanal que sale los martes de 23 a 01 por 106.1 FM en la zona de San Martín, Buenos Aires.Es una opción muy recomendable para cultivarse en ritmos y aromas jamaiquinos.La ventaja de este ciclo es la posibilidad de escuchar (streaming) o descargar los programas ya emitidos fuera de hora. A través de su blog, se puede acceder al playlist de lo que sonó cada martes en el que Pety estuvo al aire. Junto a su compañero el Comandante Butera, el líder de Riddim propone un seleccionado jamaiquino que posibilita al oyente profundizar en artistas y conocer más nombres de la inagotable isla bonita.
La única sección fija es un gran acierto: los temas aspen de la noche son, en realidad, reversiones en clave reggae de hits y clásicos, por lo general románticos. A mitad de camino entre el conductor radial y el Dj, Pety canta sobre las pistas y logra una sensación de entrecasa que redondea una gran producto sin mayor logística que sus dos integrantes. Últimamente está invitando a Djs amigos para que musicalicen y la oferta se multiplica aún más.
No hay mayores intervenciones vocales que las absolutamente necesarias: mucha música, mucha onda y mucha diversión. Ideal para puristas del género y curiosos insaciables.
Esta sección fue pensada con la idea de informar sobre un puñado de novedades editoriales que podían despertar cierto interés sin la necesidad de haber leido previamente el material. De esta manera, pensaba sanear el inconveniente que se genera cuando existen una serie de propuestas más o menos válidas y quien escribe no pudo leer la obra en cuestión. Curiosamente, desde su puesta en marcha, las editoriales no parecen inclinadas a publicar libros que ingresen en este apartado. Si el mes pasado las fichas se dividieron en dos títulos, noviembre reduce aún más la oferta con un único ejemplar.
La periodista de rock Gloria Guerrero no está entre mis preferidas. No tengo una razón puntual pero sus artículos que leí y sus participaciones en radio que escuché no me parecieron superlativas ni memorables. Quizás por este motivo, la reciente aparición de Estadio Obras por editorial Sudamericana no me provoque mayor entusiasmo. De todos modos, es un nombre de cierto peso específico entre el periodismo rocker local y no creo tener argumentos como para poner en duda el capital cultural que ella posee. "El Estadio Obras se inauguró a fines de 1978 y durante 31 años fue el Templo, nuestra casa. El rock caminó sus pasillos, y descansó y bebió en sus camarines.
De Seru Giran a Soda Stereo, de los Redondos a Spinetta, de Sumo a Divididos, Gieco o Calamaro: el Primer Obras de un artista significó, siempre, infinitamente más que un concierto.
Gloria Guerrero reconstruye la vida de este Templo con mano de orfebre y corazón de protagonista, contándola desde adentro. Músicos, empleados, fans, todos colaboran para crear un fresco increíble que retrata la historia del rock en la Argentina como nadie lo había logrado hasta ahora".
El prólogo corre por cuenta de Enrique Symns y la "oferta lanzamiento" (sic) incluye un código que permite bajar gratuitamente a la pc 12 versiones en vivo grabados por distintos grupos en ese escenario. Cuesta $79.
1) Autofestejo
Esta semana aparece Pericos & Friends, disco autocelebratorio de la banda que cumple 25 años de carrera. Aunque todavía no fue editado ya se puede descargar de la web. Para reversionar composiciones propias y ajenas, Juanchi y su grupo conovocaron un seleccionado de invitados verdaderamente estelar: Skatalites, Gregory Isaacs, Wailers, Toots Hibbert (Toots & The Maytals), Mykal Rose (Black Uhuru), Sly & Robbie, Pato Banton, Ali Campbell (UB40), Hebert Vianna, Cidade Negra, Tito Fuentes (Molotov), Gondwana, Guillermo Bonetto, miembros de NTVG, José Manuel Gasañ (Seguridad Social).
Menos pop que lo habitual y bastante más roots, el álbum está muy logrado aunque Juanchi cante bastante mal. Honestamente dudo que en canciones nuevas los Pericos alcancen a gustarme. En este caso, para autohomenajearse, hicieron un buen trabajo en las adaptaciones e invitaciones. No es poco si se tiene en cuenta el periodo post Bahiano.2) Teatro en el cineDesde el 10 hasta el 21 de noviembre próximo se repone Farenheit en el Cine Club Hugo del Carril. La obra de teatro, adaptación libre del clásico libro de Ray Bradbury, estuvo en cartelera durante agosto con enorme repercusión y muy buenas críticas. De miércoles a domingo desde las 20 hs con función extra los viernes y sábados desde las 22.
Para llevar a cabo esta realización se reacomodan las instalaciones del Cine Club desde el ingreso mismo al recinto y cuenta con el elenco del Teatro Minúsculo y un reparto de 50 actores. Quien escribe fue a verla hace algunos meses y presenció otra versión que se hizo cinco o seis años atrás. Entre ambas existen diferencias sustanciales en la utilización del espacio físico y del vestuario pero ambas son meritorias. Desde aquí, humildemente, se sugiere no perderse esta chance. Las entradas cuestan $30.
Más info: www.cineclubmunicipal.org.ar
Eso es la música para Emanuel Yazurlo, vocalista de La Zurda. Su definición forma parte de un informe sobre el rock mestizo que escribí para El Vernáculo. El punto de partida para el artículo fue la salida de Goy Ogalde como miembro estable de Karamelo Santo, referente indiscutido en los sonidos latinos. Una buena ocasión para reflexionar sobre la actualidad de esa supuesta escena con algunos nombres de peso: Andando Descalzo, Los Umbanda, Pampa Yakuza y La Zurda dan sus opiniones.
La agenda del mes de noviembre llega con alguna demora pero ya está en el margen derecho del blog. El primer fin de semana está superpoblado de ofertas y la segunda quincena encuentra unas cuantas visitas internacionales con leyendas y grupos de trayectoria en escenarios cordobeses. Si le agregamos el show de Stone Temple Pilots en diciembre deberíamos coincidir en que esta ciudad parece incorporarse al mapa de actuaciones. Es alentador el panorama. La llegada de Metallica abrió un escenario sorpresivo: los rumores que circulan no pueden descartarse de plano como solíamos hacer hasta hace poco. Todo puede ocurrir y las ilusiones a veces se concretan. Brindemos por ello.