domingo, 7 de diciembre de 2008

LO QUE PUDO SER Y NO FUE


Parecía factible. Sonaba alcanzable. Había antecedentes en este 2008 que alentaban la realización de un festival de dos días de duración con 25 bandas locales en un lugar emblemático. El necesario punto de partida para que el rock de Córdoba empiece a crecer en serio y de muestras de vitalidad sin recurrir a artistas foráneos para convocar al esquivo público de la ciudad. La apuesta era alta pero sobraba optimismo y ganas de lograrlo. Terminó siendo un evento pequeño que quedó mocho a mitad de camino. Culminó en forma abrupta, con una de las fechas cancelada, demasiado cerca del papelón.
¿Cómo se llegó a semejante desenlace? Una serie de factores conectados de manera aleatoria desencadenaron un resultado final que está muy lejos de los objetivos planteados y que suma una mancha más a la agobiada escena cordobesa.
Originalmente previsto para el fin de semana del 29 y 30 de noviembre pasado, el Griego Rock sufrió una repentina reprogramación por razones climáticas. La intensa lluvia del viernes 28 y el pronóstico desalentador para los días subsiguientes originaron la acertada decisión de cambiar la fecha estipulada. Pero en la elección posterior se produjo el primer gran error: jueves y viernes son días laborales y de estudio para la enorme mayoría del público que acude a recitales. Se mantuvo la grilla y horarios y se pretendió contar con el apoyo de la gente en las mismas condiciones que el fin de semana anterior. Nada de eso ocurrió.
La convocatoria del jueves fue absolutamente exigua. Sobre las 19 horas los asistentes apenas superaban el centenar mientras las agrupaciones sonaban sobre el escenario cuando el sol todavía golpeaba con fuerza. A las 22 el total no superaba las 250 personas. En su mayoría correspondían a colegas que tocaron antes o lo harían después, a periodistas y familiares de los músicos involucrados. Para rematar el cuadro, una funcionaria municipal amenazaba con decomisar la mercadería de la barra porque la venta de alcohol está prohibida en los espectáculos públicos cuando hay menores de edad. Los menores en cuestión eran niños que no superaban los 8 años y no estaban bebiendo cerveza.
Desde el escenario un improvisado segundo presentador (el primero había tenido un par de actos bochornosos como ningunear a uno de los grupos participantes asegurando que vendrían luego bandas con mayor trayectoria) se quejaba de la falta de apoyo hacia el rock cordobés sin comprender que el jueves no es un día de recitales en la cultura local. Dejaba fuera de su análisis la enorme competencia en cuanto a oferta musical que tendría lugar los días siguientes. Además del huracán que representaba la llegada de Los Fabulosos Cadillacs tras seis años de espera; entre viernes y sábado podría contarse la visita de Karamelo Santo, Cabezones, Dos Minutos, Nonpalidece, Kameleba, dos festivales más y dos fiestas temáticas convocantes. Si el fin de semana previo (en el que originalmente se haría el Griego Rock), la oferta era casi nula y las posibilidades de convocatoria crecían, en éste la competencia era feroz y la idea de hacerlo un jueves no resultó para nada adecuada más allá de la arenga del presentador en cuestión. Un error de cálculo que resultó fatal.
El viernes 5 se difundió una carta abierta del organizador en el que se informaba la definitiva cancelación del festival por la escasa convocatoria del primer día que hacía prácticamente imposible la cobertura total de gastos. Una salida lógica aunque lamentable del entuerto originado por errores propios de la producción sumados a factores climáticos y a una desmesurada oferta cultural en la que sólo terminaron bien parados los Cadillacs.
En lo estrictamente artístico se puede rescatar el grunge tardío de los prometedores Alunacy, la potencia de Eruca Sativa con muchachas al frente y el desenfado de Barro para arrancar aplausos a pura distorsión instrumental. El Griego Rock sirvió también para confirmar los frondosos elogios que recibe con frecuencia Es lo que hay con su jam session jazzera de contagiosa y elegante ejecución y las performances de Sur Oculto (un trío de teclado bajo y batería que podría compartir escenario con Malosetti o con Pantera). Sin dudas la Cartelera Ska es la agrupación más popular de Córdoba aunque esté lejos de ser masiva: su peculiar mezcla de ska, cuarteto, cumbia y reggae fluye de manera natural, fresca, para nada forzosa. Quienes los siguen en vivo pueden confirmar que gran parte de su público no es del palo y suele frecuentar bailes de cuarteto.
De cualquier modo, estas impresiones sobre lo ocurrido el jueves no debieran ocultar que el evento quedó incompleto y dejó un saldo abiertamente negativo.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

"Pero en la elección posterior se produjo el primer gran error: jueves y viernes son días laborales y de estudio para la enorme mayoría del público que acude a recitales..."

no coincidimos en esto.. es cierto que pudo afectar la convocatoria, pero no al punto de que vaya tan poca gente. Aparte, tene en cuenta que las clases terminaron en noviembre, y si bien es cierto que mucha gente trabaja, vamos... no fue por eso que estuvo vacio el teatro griego. Tambien implica un esfuerzo por parte de la gente, parece que si no le dan todo servido en bandeja y no les regalan la entrada cuando se compran el celular, no va nadie.

Cuando la renga toco hace varios años un miercoles en rio cuarto, lo puso hasta el orto. Y salvando las distancias, demuestra que cuando la gente quiere ir, va.

Si hubiera estado una banda de buenos aires cerrando el show, hubiera ido mucha mas gente... es triste.

Anónimo dijo...

¿Porqué nadie me avisó que tocaba Nonpalidece? Soy una persona muy ocupada che.

La Carterlera llevaba bastante gente del palo, bueno por lo menos cuando iba yo, hace como 2 años.
Hasta una cordobesa bastante famosa por cierto video xxx que anda dando vueltas por ahí.


Jota Erre

Facundo Miño dijo...

Para mi la comparación con la Renga es un error. Es una banda que convoca gente de todo el país, no de ahora sino desde hace muchos años.
Si uno quiere convocar al esquivo público y dar a conocer su grupo o evento debe ofrecerle cierto atractivo. Los jueves no tenemos cultura de recitales y menos si comienzan a las 6 de la tarde. Las clases terminaron en noviembre pero los universitarios están en épocas de finales y la oferta de ese fin de semana era enorme. Por supuesto que se necesita mayor compromiso de la gente pero eso se logra con coherencia, esfuerzo, perseverancia y si uno de los eventos queda mocho a mitad de camino resulta lógico que esos valores se desgasten y reine la incredulidad (¿cuanto tiempo va a pasar hasta que añguien vuelva a animarse a encarar un proyecto como éste?) y la indiferencia.
Yo no creo que el lugar se hubiera llenado si era la semana anterior pero podía sentar un interesante precedente. Seguro que si hubiera venido una banda de Bs As había más gente. Por qué? Porque, entre otras razones, la banda tiene chapa que se ganó por vivir allá y por insistir hasta hacerse medianamente reconocida. Acá, más allá de gustos estéticos, son pocas las bandas que tienen público propio que les permita tocar con cierta regularidad. Y varias de las que figuraban en la grilla del Griego Rock llevan más gente que la que había ese día cuando organizan una fecha por sí solos.
No puse la fecha de Nonpalidece porque me enteré sobre la fecha y esos días (como puede verse en las actualizaciones) no estuve cerca de una pc con internet. Desconozco cual es la cordobesa triple x. Yo llevaba varios años sin verlos y ahora hay público cuartetero (amigos de la banda) que llevan su vinito, cantan y bailan.

Anónimo dijo...

Si, concincidimos bastante... pero insistimos: el público es careta! jaja
La comparacion con la renga fue para decir que si el evento lo amerita, la gente va: sea miercoles o jueves. Y creo que, desde mi punto de vista, el griego rock ameritaba ir.
Obviamente que nadie esperaba lleno total: lo que se buscaba era dar un primer paso e ir consolidando el festival de a poco.
Aparte en la grilla del festival estaban las bandas mas importantes de cordoba (faltaban algunas, pero era así...): la cartelera, es lo que hay, eruca sativa, la pata de la tuerta, etc... Artísticamente creo que tenía la mejor grilla que puede a ver para un festival en cordoba, si eso no es un gancho suficiente no se ya como se hace!!! Pero de seguro las explicaciones vienen desde muchos lados diferentes, pero sigo insistiendo en que se confirma la certeza que el público de cordoba es bastante careta...