jueves, 21 de mayo de 2009

DEL TRABAJO A LA CASA


En la colección de crónicas de la editorial Tusquets apareció hace unos meses el debut de Laura Merardi. Alta rotación indaga en el trabajo precario de los jóvenes como indica el subtítulo de la obra a través de un recurso que ya fue utilizado por otros cronistas con anterioridad aunque no pierde efectividad: la autora “se infiltra” en diferentes trabajos sin develar a jefes ni compañeros su propósito final de escribir un libro.
Merardi
se convierte en promotora de Italcred en la zona de Constitución, se capacita y atiende clientes canadienses para un callcenter bilingüe, deambula por las agencias de trabajos temporarios, escapa del puesto de cajera en Carrefour, incursiona en el agobiante mercado de la gastronomía como auxiliar de mozo y luego experimenta en el mundo de la comida chatarra en un local de Mac Donalds. Las 407 páginas resultan un tanto excesivas para narrar sus experiencias en el mundo del trabajo precarizado tan habitual en millares de argentinos. Por momentos, las cuestiones personales de algunos protagonistas de la historia parecen ocupar mayor espacio del adecuado, un riesgo siempre latente cuando se los retrata mediante crónicas.
No obstante,
Alta Rotación logra exponer las trampas de un sistema que favorece la explotación de jóvenes como derecho de piso para la inserción en el mundo laboral. Y el lugar elegido para contar las experiencias es un importante acierto porque siente en carne propia las exigencias, los aprietes, la vigilancia y los mecanismos perversos que se ponen en juego para que el engranaje funcione. Además hay un interesante equilibrio entre las observaciones del mundo externo y sus propias sensaciones.
Las miserias, los engaños, la envidia, los empleados leales y los poco confiables, los buenos compañeros y los indeseables, las relaciones de poder y las jerarquías, los actos nobles y las jugadas tramposas se suceden en un relato ágil y claro pero demasiado extenso. Sazonada con anécdotas y una suerte de diario personal no declarado, la narración permite acceder (de manera fragmentaria e incompleta pero absolutamente verosímil) al entorno laboral que los jóvenes deben enfrentar mientras se introducen a los codazos en el mundo adulto. Obviamente, las caracterizaciones de Merardi no son patrimonio exclusivo de los sectores juveniles. Tan sólo se trata del primer eslabón de una cadena más grande que atraviesa edades y sectores sociales pero que en ese escalón inicial suele mostrar una crudeza notable como mensaje de bienvenida.

Bonus track: encontré una reseña bastante larga sobre el libro en la que le pegan unos cuantos palos.

Bonus track 2: la pequeña polémica generada con la cadena de librerías Cúspide reflejada en Radar de Página 12.

2 comentarios:

Fede dijo...

No tiene nada que ver con esto, pero no sé si tuviste posibilidad de ojear la tapa del nuevo Barcelona. Es excelente.

Facundo Miño dijo...

Tuve oportunidad. Es un excelente resumen de la historia argentina de los últimos tiempos. la que me mató fue la de "A dos voces o Gran cuñado". Sencillamente brillante.